miércoles, 25 de mayo de 2011

Infarto musical

Si sobrevivo a esta semana no me van a dar un premio, no, pero seguro que podré contar a mis nietos que su abuela una vez vio a Howe Gelb, M. Ward, Bill Callahan y Darren Hayman justo antes de ir al Primavera Sound con uno de los mejores carteles de su historia.

Si lo de Ward y Gelb me pareció maravilloso, para lo de Callahan no encuentro adjetivo adecuado. Vamos, que me he quedado sin palabras, completamente alucinada. Si además añado que después del concierto he recibido el mail de confirmación para el concierto de Sufjan Stevens en el Auditorio del Fórum pues qué más puedo pedir?! Y todavía me falta ver a Hayman esta noche, y luego Cave, Donahue, Cocker, Vile...¿veis? me va a dar un infarto.

No veo el momento de correr de un escenario a otro, tomar esas duras decisiones para elegir entre un grupo y otro, las cervezas con los amigos, los bailes como si no hubiera un mañana...Además este año mi querida Rizzo ha elaborado un manual de supervivencia para el festival muy práctico (podéis verlo aquí). Tomen nota. Yo ya he comprado la mochila-cohete para sobrevolar el Fórum en plan Rocketeer, va a ser lo más.

No me hago responsable de mi comportamiento cuando suene esta canción, aviso.


lunes, 16 de mayo de 2011

Gracias Pedro

En mi entrada anterior hablaba sobre la tristeza de perder a un músico querido, al que habías seguido tanto que parecía que le conocías y todo. La mala suerte me hace ahora hablar de otra pérdida muy sentida, de otro gran músico y mejor persona, Pedro San Martín, bajista de La Buena Vida. Si es rara y triste la muerte de alguien que no conoces pero que apreciabas, no tengo palabras para describir la de alguien que sí conocía. A pesar de no conocerle en profundidad, tuve la suerte de compartir conciertos, charlas musicales, risas, momentos surrealistas y, sobre todo, la suerte de verle actuando con tan adorado grupo.
Lo que sí se me hace raro es adaptarme a esta nueva época en la que vivimos y transmitir de esta manera mi sincero pésame a su pareja, familia, amigos y compañeros. Pero siento la necesidad de hacerlo, aunque sea así.

Pedro, gracias, te echaremos de menos.

martes, 10 de mayo de 2011

Love goes on anyway

Parece exagerado entristecerse, e incluso a veces soltar una lagrimita, por la muerte de alguien que no conoces. No has cruzado nunca una palabra con él, ni siquiera le has tenido a menos de tres metros, pero sí has reproducido sus discos hasta la saciedad: pinchando, en el coche, en casa, de viaje...y también has tenido la suerte de verle encima de un escenario. Has leído tanto sobre él o su grupo y, repito, has escuchado sus discos tanto que al final hasta te da la impresión de conocerle. ¿Ahora es cuando parezco una fan loca por Justin Bieber, no? Si tuviera quince años tal vez sí estaría hablando de él pero por ¿suerte? no los tengo y de quien estoy hablando es de Grant McLennan y sus ENORMES The Go-Betweens.

Se acaban de cumplir cinco años desde su muerte y aún duele la pérdida de uno de los compositores más grandes, junto a su inseparable compañero Robert Forster, y a los que yo personalmente les agradezco la maravillosa colección de canciones que han dejado para la posteridad. Como ponerlas todas o mi top personal es excesivo, me quedo con mi favorita. Una de esas canciones que soy capaz de ponerme un día entero en modo repeat y no cansarme nunca de ella. Es lo que tienen las canciones redondas y buenas de verdad.

martes, 3 de mayo de 2011

Bucle infinito

Desde que el señor Dan Bejar sacó su sobresaliente "Kaputt" mi día a día se puede implementar de una manera muy sencilla.

If día = par     then
 
 
else

martes, 19 de abril de 2011

Soñé que soñaba

Curioso esto de los sueños. Ayer fue tal mi emoción estrenando el iPhone que se coló luego en mi sueños, pero más bien en forma de pesadilla. No sé cómo ni porqué pero me encontraba con un grupo de gente hablando y debía tener unos años menos porque llevaba una mochila (¿hola?). Cuando quise volver a por ella me la habían robado, con mi iPhone dentro, la cartera y lo que es peor, la Game Boy! Y no, por ahí sí que no paso. 
Un amable niño es el que me advirtió que se la habían llevado los chavales que estaban allí y yo le supliqué que me acompañara para identificarlo. Me colé en una clase haciéndome pasar por alumna (en plan 90210, con 30 años pero en el instituto) y fui a por el niñato que ante mis amenazas me devolvió la mochila corriendo. Yo feliz con mi game boy, pero del teléfono ya ni me acordaba.


Lo curioso es que todo esto era un sueño que le contaba angustiada a mi madre, dentro de mi sueño. Y después, como por arte de magia, estaba en Londres. 
¿Dónde está Freud cuando le necesito?

sábado, 16 de abril de 2011

Caught in a trap

Me gusta pinchar escondida. Que apenas se me vea, como en la cabina de Moloko. Eso me da más libertad para hacer un poco de air guitar, cantar a pleno pulmón o bailar como si no hubiera un mañana. Me emociono tanto con grupos como The Cure o The Go-Betweens que hasta me creo que canto bien. 


Curioso como luego se me puede llegar a cruzar el cable y acabar subida al escenario de un karaoke cantado Elvis con mi mejor amigo.


La satisfacción que producen las canciones no tiene precio.

miércoles, 13 de abril de 2011

Adiós caballos, hora de cerrar

No es muy común empezar por el final, pero no se me ocurre mejor forma para presentar este blog. Y me refiero al final de cada noche que saco mis discos a pasear, y de todas las demás. Porque sí, este es el enésimo blog de música. De música, de anécdotas de cabina, de conciertos, de aventuras, de frases y de todo lo que se me pase por la cabeza.


Y qué mejor canción que ésta para cerrar cada noche.